Quesos franceses

Cuando viajas en compañía de alguien que tiene histaminosis alimentaria u otro tipo de intolerancias o alergias alimentarias se complica el asunto del comer. No tanto para el resto de acompañantes, que pueden comer de todo ¡y con mucho gusto!, si no para la persona afectada.

Lo tuve muy claro estas pasadas vacaciones de Semana Santa, cuando viajé con mi familia a París “mon amour”… Alguien que no tolera el trigo ni la leche lo tiene complicado para comer en cualquier sitio…, y como no, en la capital de los quesos franceses (ummmm… infinitas variedades, combinaciones y presentaciones), de los deliciosos (¡y auténticos!) cruasanes de mantequilla y de los ricos y crujientes panes. Y para más vicio, los crepes… El descubrimiento fue saber que la masa de los crepes salados, llamados “galettes” la hacen con harina de trigo sarraceno, que no lleva gluten por lo que estos son aptos para quienes tienen intolerancia al gluten. Algo “de vicio” podía comer nuestro acompañante…, pero salado, no dulce…

Por ello, la opción del apartamento, que es la que nosotros escogimos, es la más segura si alguien sigue una dieta terapéutica. Esta alternativa también es ideal si viajas con niños como es mi caso, aunque claro, esto de pende de a donde viajes y el tipo de viaje que hagas… En nuestro caso, para no improvisar siempre las comidas para India, mi hija, desayunábamos en el apartamento como si estuviéramos en casa y llevábamos para ella (a días también para el resto) la comida que habíamos preparado la noche anterior.

Esta reflexión me permitió escribir para Consumer antes de irme de vacaciones el artículo que habla sobre este tema ¿A dieta en vacaciones? La opción del apartamento (aquí)

Además, mientras disfrutaba de una sencilla y deliciosa comida en un restaurante me volvió el pensamiento de lo difícil que resulta comer fuera si se tiene algún trastorno. El pollo especiado y asado que pedí estaba delicioso e iba acompañado de un sabroso puré de manzana y patata ¡con mantequilla y leche!, peligro para las personas afectadas…

Os propongo la lectura del artículo que escribí en su día sobre ‘Ingredientes ocultos en los menús de los restaurante’ (aquí).

Descubriríamos ingredientes de origen animal (cubitos de pollo, leche, nata, mantequilla…) en platos “vegetarianos” como una paella de verduras, una menestra de verduras con “tacos de jamón” o unos macarrones con tomate; un puré de verduras (los hay que llevan nata o quesitos…); o salsas o platos “espesados” con un poco de harina de trigo o pan tostado machacado…, todo un riesgo para el celiaco o quien no tolera el gluten (está también la histaminosis al gluten, distinta de la celiaquía).