probióticos

Asistimos en este momento al ‘boom’ de los probióticos. Es raro no conocer a alguien que no esté tomando, o que no tome regularmente algún tipo de probiótico… ‘para mejorar mi flora intestinal’, o ‘porque tengo gases’, ‘porque tengo diarrea…’.

No obstante, es fundamental ponerse en manos de profesionales antes de elegir uno u otro probiótico, dado que según para qué circunstancias pueden ser más convenientes y eficientes determinadas cepas de microorganismos. Y os podéis imaginar, ahora mismo el mercado de los probióticos es de locura: cada marca o laboratorio tiene una combinación y una concentración de bacterias distintas. Entonces, ¿tendrán todos los probióticos el mismo efecto? ¿Servirán todos para solucionar distintos malestares?

Para comenzar a responder a estas preguntas, os adjunto el Documento de Consenso sobre Probióticos y Salud. Evidencia Científica para que seamos conscientes de la complejidad del asunto.

¿Qué son los probióticos?

Antes de nada, aclarar a qué nos referimos cuando hablamos de probióticos. Por su claridad, me limito a copiar la definición de la Organización Mundial de Gastroenterología; se trata de “microorganismos vivos que, cuando se ingieren en las cantidades adecuadas, pueden aportar beneficios para la salud de quien los consume”. Se incluyen en este término bacterias o levaduras que están presentes en alimentos (alimentos fermentados tipo leches fermentadas o yogures, chucrut o col fermentada, miso…), en medicamentos o en complementos dietéticos.

¿Un probiótico para cada malestar?

El conocimiento, uso y manejo de los probióticos, las dosis, así como el momento más idóneo para tomarlos, dependiendo de la fase del trastorno digestivo o de salud, es fundamental para que estos ‘bichitos’ ayuden a resolver el problema.

La ciencia médica está enfocando gran parte de sus esfuerzos a la investigación y conocimiento de los probióticos como apoyo indudable en la resolución de diversos problemas de salud. Así pude confirmar los últimos avances en el increíble mundo de los probióticos al asistir recientemente a un gran evento científico. Se trata del VII Workshop Probióticos, Prebióticos y Salud, organizado por la Sociedad Española de  Probióticos y Prebióticos el pasado 28 y 29 de enero en Sevilla.

Probióticos y patologías

Por ello, desde la evidencia más actual, desgranamos ahora aspectos importantes de los probióticos y su asociación con distintas patologías. En próximos post iremos profundizando más en cada materia:

  • Relación entre la flora intestinal y factores inflamatorios. Según el tipo de alimento ingerido, se modifican, se alteran las condiciones homeostáticas del medio intestinal, lo cual, si la alimentación no es adecuada, puede favorecer la endotoxemia (se vierten desechos metabólicos de las bacterias patógenas a la sangre)… Esto da lugar a síntomas clínicos asociados a una exagerada reacción inflamatoria (desde hinchazón abdominal hasta obesidad o dolencias articulares).

 

  • Obesidad como enfermedad inflamatoria y relación con el estado de la flora intestinal.

 

  • Probióticos en distintas etapas de la vida: pre-embarazo, embarazo, lactancia, recién nacido, primera infancia hasta los 2 años (está aceptado que lo que se come los 1000 primeros días de vida te marca para el resto de la vida… ¡casi nada!), envejecimiento, deporte de alta intensidad…

 

  • Uso de probióticos en caso de infección por Helicobacter Pilory. ¡Con lo que nos interesa manejar bien esta infección en caso de que además haya histaminosis alimentaria!

 

  • ¿Estreñimiento pertinaz, episodios crónicos de diarreas, intestino irritable, inflamación intestinal? La eficacia de algunas cepas probióticas está ampliamente documentada para indicaciones concretas de la salud gastrointestinal como las mencionadas, entre otras.

 

  • Probióticos y riesgo cardiovascular: se investigan cepas de probióticos como nuevas terapias coadyuvantes para el manejo de la hipercolesterolemia y/o la hipertensión arterial, sin los efectos secundarios de los fármacos.

 

Los probióticos tienen, sin lugar a dudas, un mundo de posibilidades infinitas. Su capacidad para contribuir a la calidad de vida de las personas con histaminosis merece un capítulo aparte… ¡Y se lo daremos! Dentro de muy poco tiempo, dedicaré un post en exclusiva a esta temática.

Y por supuesto, cualquier duda, pregunta o comentario que quieras hacer, serán más que bienvenidos. ¡Este es tu espacio!