algae

Una selección adecuada de verduras del mar, un consumo regular y en su justa medida, alcaliniza la sangre y refuerza el sistema de defensasLa selección adecuada de algas, un consumo regular y en su justa medida, alcaliniza la sangre, refuerza el sistema de defensas y puede interesar por sus cualidades hipocolesterolemiantes, hipoglucemiantes y reguladoras de la funcionalidad intestinal, al corregir el estreñimiento o la diarrea. Al mismo tiempo, por sus propiedades físico-químicas, algunos de los compuestos salutíferos convierten a las verduras del mar en alimentos útiles para la confección de diversidad de platos, desde gelatinas hasta sopas, ensaladas, postres y helados. Las algas dan consistencia a las recetas, además de reforzar el gusto y hacerlas más nutritivas.

Las principales propiedades de las verduras del mar se centran en su alta concentración y biodisponibilidad de minerales, en particular el yodo, el calcio y el hierro. Además, se pueden considerar una apreciable fuente dietética de fibra y de fitoquímicos con propiedades antioxidantes y/o protectoras cardiovasculares, como el fucosterol y la fucoxantina. No obstante, la diferencia nutricional entre unas y otras es sustancial. Por ello, al emplear las algas con fines terapéuticos, cabe conocer con seguridad la composición y las particularidades nutritivas de unas y otras.

Las algas más ricas en:

  • Proteínas: nori, dulse, wakame, arame.
  • Calcio: iziki, wakame, arame, kombu.
  • Hierro: dulse.
  • Yodo: kombu, arame, dulce.
  • Fibra: kombu y algas rojas (nori, dulse, carrageen o musgo de Irlanda).
  • Vitamina A: nori.

 

La ingesta regular de algas se reservará a momentos vitales puntuales; cuando los requerimientos nutricionales aumentan como puede ser el embarazo, la lactancia, o circunstancias de salud concretas que requieren un mayor aporte de minerales (yodo, calcio, hierro), vitaminas (B12, A), fibra o proteínas.

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