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 Una correcta alimentación es esencial para hacer deporte. Es de cajón, pero si tu cuerpo es la máquina que pones en marcha para hacer cualquier tipo de ejercicio, este tiene que estar bien engrasado y recibir la cantidad de energía necesaria para realizar esa acción. ¿Y cómo obtenemos los humanos un buen chute de energía? Simple y llanamente a través de los alimentos que nos aportan los nutrientes que necesitamos para vivir, correr, saltar, trabajar, jugar… y amar ;-)

A través de la alimentación logramos modelar nuestro organismo y prepararlo para superarnos y realizar acciones deportivas que antes no estaban a nuestro alcance. El cuidado dietético, el entrenamiento deportivo y en caso de máximo rendimiento, la labor de fisioterapéutas y/u osteopatas, siempre deber ir de la mano.

De ello quisiera hablarte en este artículo, pero antes, me gustaría compartir contigo esta entrevista que realiza el nutricionista Javier Angulo, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y especialista en Dietética Aplicada al Deporte. El protagonista de este reportaje es el jugador profesional de balonmano Álex Costoya, lateral izquierdo del Helvetia Anaitasuna, quien nos relata cómo la dieta y la conciencia de la importancia de la alimentación, le han cambiado la vida. A mí me ha gustado leerlo… y espero que a ti también.

Pero vamos a ir un paso más adelante…

¿Qué ocurre cuando la persona que va a hacer deporte tiene histaminosis? ¿Cómo se afronta el ejercicio cuando se sufre el Síndrome HANA?

Muchos deportistas aficionados, experimentados y de alto rendimiento que llegan a nuestra consulta, tienen un denominador común: afectación a nivel digestivo y/o musculo-esquelético. Y el nexo común entre ambas manifestaciones sintomáticas, en alto porcentaje de los casos, es la histamina.

Esta molécula tiene naturaleza inflamatoria, es un modulador de los procesos inflamatorios el cuerpo. Y donde hay inflamación, hay dolor, y en caso de practicar deporte; esto redunda en peor tolerancia al ejercicio, a las series de repetición, de intensidad o , recuperación lenta o más costosa, y mayor riesgo de lesiones.

Las tendinitis de repetición, las contracturas permanentes o frecuentes, la rotura de fibras… suelen ser síntomas a los que fisios u osteópatas han de prestar atención y cuidados, sin duda. Por supuesto, la labor y adecuación de los ejercicios por parte del entrenador y del preparador físico son fundamentales si se encuentran con un deportista con esta problemática. Y debieran contemplar la posibilidad de si hubiera una intolerancia alimentaria. Y aquí está nuestra aportación.

Cuando una persona deportista tiene histaminosis, cada vez que come un alimento que no tolera, su proceso digestivo es anómalo, parte de las proteínas no digeridas atraviesan la mucosa intestinal, alterada, y llegan a sangre. Aquí es donde comienza una respuesta de alerta del organismo, que se materializa, explicado de modo sencillo, en una mayor liberación de histamina a sangre. Esta histamina fluye por la sangre y llega a los receptores histamínicos de las distintas células. Si son del sistema digestivo, aparecen síntomas digestivos (hinchazón abdominal, estreñimiento, diarrea, o ambos, pesadez, a veces acidez, ardor, dolor…). Si la histamina satura los receptores a nivel de músculo estriado, por la naturaleza contráctil de la histamina, aparecen y se cronifican los procesos de tensión muscular, calambres, tendinitis, contracturas. Un cuadro en el que nuestro trabajo, como especialistas en histaminosis alimentaria, es imprescindible, e insustituible por otras disciplinas de salud. En este caso, detectar los alimentos problemáticos es esencial para eliminarlos de al dieta temporalmente.

Hacer deporte y tener histaminosis alimentaria son realidades que pueden coexistir. Tan sólo hay que buscar las fórmulas que nos permitan adaptar la alimentación a nuestras necesidades personales… y disfrutar al máximo del ejercicio físico.

En la consulta, una vez identificados los alimentos problemáticos, damos la información y las pautas para seguir una nutrición terapéutica de exclusión, que incluye información sobre los alimentos a evitar, los alimentos seguros que se pueden comer, plan de menús y recetas para disfrutar de la nueva forma de alimentarse, y consejos para seguir la pauta dietética a la hora de cocinar, de hacer la compra, de comer fuera de casa, en caso de competición…

A su vez, el equipo de fisioterapeutas de KUNAP, liderado por Ander Zulet, en los casos necesarios, trabaja en conjunto para corregir los patrones de movimiento alterados, causados por el dolor y la naturaleza contráctil de la histamina.
En el deporte, la prevención de lesiones es un tema esencial, ya que está directamente relacionado con el rendimiento y la motivación. Para la prevención de éstas, son factores fundamentales la nutrición, la correcta administración de la carga de entrenamiento y un estudio exhaustivo por parte del fisioterapeuta para optimizar la capacidad de asimilar el entrenamiento. Por lo que es imprescindible la estrecha colaboración entre nutricionista, entrenador y fisioterapeuta.

El resultado final es la mejora en la vitalidad, el vigor, la fuerza, el aguante físico, en definitiva, un mejor y mayor rendimiento deportivo y mental.

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