tres-planos-de-la-salud

La salud es mucho más de lo que parece y son muchos los planos a tener en cuenta. Normalmente, cuando un paciente viene a la consulta de un nutricionista, viene pensando en qué cambios debe hacer en su dieta para mejorar su salud. Su mente se va directa a lo físico y a una cuestión de hábitos: tan solo es consciente del problema de salud en el plano físico.

El gran reto desde la consulta de nutrición es hacer y transmitir un enfoque más integrador de la salud y la enfermedad, porque centrar los esfuerzos tan solo en un elemento como pueda ser la dieta, hace que solo el abordaje dietético sea incompleto y la persona no acabe de resolver su problema.

Este ejemplo se ve más claro en casos de obesidad, en los que hay que manejar otras variables de la salud y, en función de los resultados de otras pruebas diagnósticas, se harán las modificaciones oportunas en la dieta. En muchos casos serán precisos el apoyo de nutrición ortomolecular, homeopatía, fitoterapia, psicoterapia, etc.

Sin embargo, todavía no hemos llegado a salir del campo puramente físico. Nos queda todavía avanzar y proceder al reconocimiento del plano psico-emocional. Evaluar cómo estamos, cómo nos sentimos, cómo queremos estar verdaderamente, y cómo nos queremos sentir da información de otra dimensión del abordaje integral de la persona.

Por todo ello, trataré de responder a tus reflexiones y dudas, con este planteamiento que siempre explico en consulta. Es importante ser consciente de ello para abordar de manera íntegra o integral el proceso de curación.

Toda enfermedad o malestar se sustenta y se origina en alguno de los tres planos que soporta y que es el eje motor de nuestra salud.

No son factores excluyentes, de manera que la misma enfermedad puede tener su origen solo en un plano, o en dos, o en los tres. Ninguno es ni más, ni menos importante que el otro, si bien la salud es inherente a los tres: plano físico, plano funcional y plano psíquico-emocional-espiritual.

Plano físico: 

Engloba el sustento material de nuestra vida (alimento -nutrientes- bebida -agua- oxígeno -respiración- ph o acidez de nuestro organismo…). Este plano debiera ser el primero en evaluarse en caso de enfermedad, no de forma exclusiva o excluyente, evidentemente, sino de forma complementaria a más pruebas médicas (análisis sangre, de orina, de heces, ecografías, colonoscopias, radiografías…), si el caso lo requiriera ante la sospecha de disfunción de algún órgano o sistema.

Si la enfermedad o trastorno tiene su origen básicamente en este plano, solo con las modificaciones dietéticas oportunas, el problema se resuelve en semanas o meses.

Plano funcional: 

Aquí entra de lleno analizar la capacidad funcional de nuestros órganos y demás elementos de nuestro cuerpo, de procesamiento, recuperación y regeneración de nuestro organismo en sus complejos órganos y sistemas:

Digestivo: boca-masticación, esófago – deglución, estómago, hígado, vesícula, páncreas, intestinos-digestión, intestino delgado-digestión y absorción…, intestino grueso y ano-eliminación de desechos-;

Sistema nervioso; sistema endocrino-hormonas-; sistema circulatorio; sistema linfático; sistema inmune; sistema respiratorio-buena oxigenación y expulsión de dióxido de carbono-; sistema urinario -eliminación de desechos hidrosolubles-… Etc, etc.

¿Están nuestros órganos y sistemas cumpliendo correctamente su función? Esa es la pregunta que debemos tratar de responder, y aquí el apoyo, el conocimiento y la implicación de médicos es crucial.

Plano psico-emocional-espiritual: 

Es el reflejo del esquema pensamiento-emoción-acción. En función de los pensamientos que nos lleguen de fuera (entorno, trabajo, familia, amistades…) y de nuestros propios pensamientos hacia nosotros mismos o hacia nuestra relación con la vida y las circunstancias que nos toca vivir, sentiremos una emoción más positiva (alegría, curiosidad, asombro, tranquilidad…) o más negativa (tristeza, enojo, enfado, ira…).

En función de cómo nos sintamos, actuaremos, y esto provoca reacciones totalmente dispares en nuestro organismo (hormonas, neurotransmisores, sustancias proinflamatorias o antiinflamatorias…).

Las emociones también tienen su manifestación en nuestro organismo, ya que somos capaces de somatizarlas. Por ejemplo, el miedo se manifiesta en el plano respiratorio (paraliza la respiración, la acelera, presión en pecho, dificultad respiratoria…). La ira, entendida como injusticia ante situaciones injustas que nos están tocando vivir, se manifiesta en el digestivo (molestias digestivas, dolor, endurecimiento, pérdida de apetito, diarreas o heces blandas…).

Es lo que podemos llamar el bocado-emoción. Las emociones no digeridas, no expresadas, no manifestadas, se contienen en el organismo y molestan físicamente, hacen enfermar o agotan, provocando un cansancio físico brutal.

Si sientes que algo resuena en tu mente y en tu cuerpo que pueda estar alterando tu capacidad funcional y desequilibrándote desde este plano psico-emocional, te animo a pedir la ayuda de un profesional de la psicología y también a leer algunos artículos publicados en el blog y de otros colegas especialistas en psicología que tratan el tema del estrés como mecanismo liberador de histamina. Te sugiero algunos:

Identificando nuestras fuentes de estrés, de la especialista en Psicología clínica Ana Regueiro
Estrés e histaminosis, recopilatorio de ideas que hicimos sobre este tema en nuestro blog.
Histaminosis crónica y recidivante, de la Dra. Isabel Pajares (interesantísimo, porque permite un nivel mayor de conocimiento y de toma de consciencia de la problemática de la histaminosis)

Es abrumador hasta qué punto el nivel de estrés-ansiedad-malestar es un condicionante de la evolución y mejoría de una persona. No basta solo con centrarnos en lo alimentario y funcional. Debemos actuar y dar pasos también en el sentido psicológico. Es por ello por lo que recientemente te hablaba de la psicología positiva y Víctor Küppers y la importancia de cuidar y trabajar una actitud positiva ante la vida.

Venga de donde venga el imput de histamina (plano físico, plano funcional, plano psico-emocional), el resultado es un desorden orgánico con síntomas y repercusiones a distintos niveles.

Espero y deseo que toda esta explicación te sirva de ayuda y ánimo para seguir adelante y dar pasos firmes hacia la recuperación de tu salud y de tu vida. Procura no olvidar ningún plano: todos ellos son parte de ti.

“Solo existen dos días en el año en que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y otro mañana. Por lo tanto, hoy es el día ideal para amar, crecer, hacer y, principalmente, vivir”.

Dalai Lama