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La dificultad a la hora de detectar la histaminosis alimentaria no alérgica (síndrome H.A.N.A.) es que sus síntomas son muy variados y surgen también asociados con otras enfermedades, lo cual puede llegar a “despistarnos” en el diagnóstico.

Además, la histaminosis alimentaria es todavía una enfermedad desconocida para muchas personas y todavía para muchos profesionales -médicos, nutricionistas, etc-, como lo era hace no tanto, la celiaquía o la intolerancia a la lactosa. Poco a poco, vamos avanzando y logrando dar a conocer la histaminosis alimentaria a más y más personas, pero todavía nos queda mucho por hacer.

Hoy, queremos aportar nuestro granito de arena reflejando algunos de los síntomas más importantes que pueden hacer acto de presencia cuando padecemos histaminosis. Las personas que tienen histaminosis o síndrome HANA pueden sufrir:

–          Jaquecas o migrañas (cefaleas en sus múltiples variedades, olvidos momentáneos)

–          Trastornos digestivos (hinchazón abdominal, diarreas, estreñimiento, gastritis, náuseas, vómitos, e incluso dolor o espasmos –las típicas rayadas-)

–          Aumento desproporcionado del volumen corporal, retención de líquidos…

–          Dolores articulares y musculares (fatiga muscular crónica, contracturas musculares permanentes o recidivantes, síndrome del túnel carpiano, tendón rotuliano…)

–         Problemas de piel (dermatitis, urticaria crónica y sequedad de piel)

–         Alteraciones del ritmo cardiaco

–         Cambios de temperatura

         Alteración de las secreciones

         Hiperactividad

         Abortos de repetición e infertilidad

Como puedes observar, las pistas que nos da el cuerpo son tan variadas y dispersas que pueden llevarnos a la confusión. Pero si padecemos algunos de esos síntomas, merece la pena investigar si la histaminosis alimentaria está detrás de esas molestias.

El síndrome H.A.N.A se produce cuando nuestro cuerpo reacciona con una fuerte descarga de histamina en el momento en el que consumimos los alimentos que nos sientan mal. No obstante, no siempre el síntoma es inmediato, en este caso, puede aparecer a las horas o incluso días después de haber ingerido el alimento problemático. Por ello, el primer paso para mejorar nuestra salud es saber qué nos pasa. Y para ello es fundamental tomar contacto con profesionales de la salud formados en esta materia.

Nuestra compañera del Grupo Histal, la doctora Mercedes López Jiménez, especialista en intolerancias alimentarias, explica con detalle, sencillez y rigor en una entrevista para el programa televisivo ‘La mañana… y más’ las características sintomatológicas de la histaminosis alimentaria y la importancia del tratamiento dietético para la resolución del problema de salud. ¡Te invito a verlo!

Una vez diagnosticada la histaminosis alimentaria, el reto será aprender a alimentarnos de un modo diferente de manera que tengamos a raya la intolerancia. Con ello, evitaremos todas las molestias que nos acompañaban anteriormente: la única oportunidad de mejora se encuentra en una nutrición terapéutica adaptada a cada uno de nosotros. Personal e intransferible. Como la vida misma.

Imagen cortesía de Stockimages en Freedigitalphotos.net