runi

Hasta dónde puede influir el consumo de un alimento incompatible con la naturaleza de una persona en el rendimiento, resistencia y recuperación física

 

 

Cuando uno practica deporte, bien en competición o por afición, desea sentirse al máximo rendimiento y en plenas facultades físicas para ejecutar cualquier movimiento, tener la máxima resistencia o la mejor y más rápida recuperación.

A diario, en consulta, me encuentro con personas deportistas jóvenes, de ambos sexos y de distintas edades, entre los 25 y los 50 años, con mayor o menor dedicación, quienes acuden por distintos motivos. En ocasiones, su mayor preocupación no es ajustar la dieta a su rendimiento o a su plan deportivo, sino que el motivo principal de la consulta es saber en qué medida les puedo ayudar a resolver problemas de salud que vienen aquejando desde hace tiempo, incluso años y a los que, durante tiempo no han prestado más atención dado que no entorpecía llamativamente su rendimiento físico o su bienestar. El denominador común es que perciben que conforme pasa el tiempo se acentúan las molestias y sienten cómo merma su capacidad física, pese a los esfuerzos que hacen, tanto en dedicación física como en cuidarse la alimentación.

Los síntomas en todos los casos son muy diversos, y pueden confluir en unas personas o no; desde desordenes digestivos (diarrea, hinchazón y pesadez digestiva, incómodos gases) hasta musculares (rigidez, calambres, espasmos, contracturas permanentes, tendinitis recidivantes, etc.) o incluso dolores articulares.

Para muchas personas deportistas, la histaminosis alimentaria no alérgica (HANA) es la causa principal de su menor rendimiento físico, y hasta no reconocer los alimentos problemáticos, los esfuerzos para conseguir más y mejores resultados serán vanos, o a costa de permanente pérdida de salud.

En una reciente entrevista que he tenido el gusto de atender desde Crossfit Pamplona tuve la oportunidad de explicar la influencia de las intolerancias alimentarias en el rendimiento físico, y la comparto con todos vosotros y vosotras.

No cabe duda que en el caso del CrossFit, dada su gran exigencia física, la alimentación es determinante y puede marcar la diferencia. Es comprensible que quienes lo practican tengan dudas de que al verse restringida su alimentación en el consumo de ciertos alimentos, pudiera verse afectada su evolución en esta disciplina deportiva. Cuestiones sobre cómo reconocer si se tiene alguna intolerancia alimentaria, cómo puede afectar la histaminosis alimentaria tanto al rendimiento como a la composición corporal (masa muscular, masa grasa, agua corporal), saber si los alimentos eliminados luego pueden volver a ser consumidos sin problema…, y otras más quedan resueltas en la entrevista. Deseo que sea de interés.