Atención: El mijo tiende a fraguar, a secarse, por lo que si no se va a comer en el momento, conviene guardarlo en un molde, de modo que en el próximo servicio se puede separar en rodajas o lonchas y calentar en la sartén.

Ingredientes: una taza de mijo, 1 cebolla fresca o morada, 2 cucharas soperas de aceite de oliva o de sésamo, 3 tazas de agua (3 veces más agua que cereal), una pizca de sal. Semillas de sésamo tostadas para ‘empanar’ las bolas.

Rehogamos una cebolla en un poco de aceite. Cuando esté ligeramente pochada añadimos el mijo previamente lavado bajo el chorro de agua y bien escurrido, y lo tostamos ligeramente. Añadimos una pizca de sal. Cocemos el conjunto a fuego medio-bajo durante unos 25 minutos aproximadamente. La cantidad de caldo debe ser el triple que la del mijo. Si antes de terminar la cocción queda demasiado seco, se puede añadir caldo caliente. Dejamos templar el mijo, nos mojamos las manos y hacemos bolas a modo de ‘albóndigas’ que pasaremos por semillas de sésamo y hornearemos a 180ºC durante unos 10 minutos.